lunes, 28 de julio de 2014

Construcción sostenible, un buen negocio para todos

Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Construccion-sostenible-buen-negocio_0_1421457849.html

Costa Rica no es ajena al movimiento que el sector de la construcción ha acogido para contribuir al desarrollo sostenible en muchos países y comunidades alrededor del mundo. Un estudio publicado en el 2013 por Mc Graw Construction , en colaboración con el Consejo Mundial de Construcción Verde (WGBC, por sus silgas en inglés), muestra que las actividades de construcción sostenible, incluyendo la cantidad de edificios “verdes”, se duplican cada tres años. Por ejemplo, en el 2008, a nivel mundial se reportó un 13% de actividad relativa a la edificación sostenible; para el 2012, ese porcentaje aumentó al 28%; y, para el 2015, se espera que supere el 50%.
Es claro que hay un creciente dinamismo en cuanto a la construcción sostenible, también palpable en Costa Rica. La proliferación de “comisiones de construcción sostenible” es reflejo del interés de profesionales en el tema. La instauración del Consejo de Construcción Verde en Costa Rica (GBC-CR) proporciona una excelente plataforma para unificar esfuerzos locales y elevar el mercado nacional al contexto de una gestión integral con aceptación y reconocimiento mundial.
La presencia de más de una centena de consejos de Construcción Verde alrededor del mundo genera, entre otros, la posibilidad de intercambiar experiencias, establecer enlaces y contactos institucionales y personales, conocer diferentes esquemas de evaluación y certificación y orientar sobre las mejores soluciones que diferencian en el mercado las edificaciones sostenibles.
El GBC-CR está adherido al WGBC pues es entidad de motivación, fomento e integración que busca cooperar con la transformación de la sociedad nacional y regional, estimulando procesos de sostenibilidad. Mantiene y desarrolla alianzas que propician el cambio, como la Alianza Centroamericana y del Caribe para el Desarrollo Sostenible (Accades), firmada entre los consejos de la región centroamericana para el desarrollo sostenible.
Propuesta de valor. La tendencia hacia el crecimiento sostenido en el sector de la edificación verde, según el estudio arriba referido y según lo observado también en la región centroamericana, obedece a varios factores, entre los que destaco muy especialmente el cambio que se reporta en cuanto a la motivación principal de los involucrados en la gestión de la construcción. La propuesta de valor que ya se constata en el mercado ha logrado que quienes toman las decisiones, y el público en general, se aboquen a este tipo de edificaciones porque es un buen negocio que beneficia a todos los involucrados y a la sociedad.
La edificación sostenible busca responder a los retos ambientales y socioeconómicos que enfrenta la sociedad, aportando soluciones integrales e innovadoras a través de la gestión del sector de la construcción. Es importante destacar que no se trata únicamente de construir “edificios verdes” sino, más bien, de incorporar principios universales de diseño, construcción, operación, readecuación y fin de vida de proyectos nuevos o de espacios ya intervenidos, de todo tamaño.
Toda construcción sostenible responde a una visión integral, sistémica, con enfoque de ciclo de vida y de mejora continua y, por lo tanto, también a la medición del desempeño en función de indicadores preestablecidos para tal efecto.
La iniciativa Foro Accades 2014, organizado en Costa Rica, fue una buena herramienta para conocer, con mayor profundidad y de primera mano, a través de los expertos nacionales e internacionales, los beneficios de una edificación sostenible en la región y constatar que la construcción responsable es buen negocio para todos.
Ana Quirós Lara, presidenta del Consejo de Construcción Verde en Costa Rica (GBC-CR).

Tecnologías revolucionarias

Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Tecnologias-revolucionarias_0_1419058098.html

Hay tecnologías que revolucionan la vida diaria, la forma de generar riqueza, y hasta las ventajas comparativas de comunidades y naciones. En inglés las llaman “ disruptive technologies ” y se refiere a tecnologías que generan profundos cambios en la sociedad. Es claro que la tecnología no espera a nadie, y que es imposible luchar contra el futuro (aunque más de uno lo sigue intentando).
Recientemente, McKinsey Global Institute publicó un informe titulado “ Disruptive technologies: Advances that will transform life, business and the global economy ”. En este informe, seleccionan las 12 tecnologías que, según estiman, tendrán el mayor potencial de impacto económico, de aquí al 2025, y consideran el tamaño del impacto de cada una en individuos, sociedades, empresas establecidas, y economías y Gobiernos. Todas la tecnologías estudiadas o son directamente habilitadas, o aumentadas por las tecnologías de información (TI).
Seis tecnologías. Las primeras seis tecnologías, de acuerdo con el potencial impacto económico estimado, son: Internet móvil, automatización del trabajo basado en conocimiento, Internet de las cosas, computación en la nube, robótica avanzada y vehículos autónomos o casi-autónomos. El potencial impacto económico estimado para Internet móvil lo sitúan entre $3,7 y $10,8 millones de millones anuales (más de 100 veces el PIB de Costa Rica, todos los años), mientras que el impacto de los vehículos autónomos o casi-autónomos se estima entre $0,2 y $1,9 millones de millones anuales.
Conforme evolucionan estas tecnologías, tanto líderes empresariales y políticos, como emprendedores y ciudadanos, debemos aprovechar las oportunidades y superar los retos. Nuestros líderes deben posicionarse del lado ganador de estos cambios. Esto lo pueden lograr adoptando las tecnologías temprano o buscando formas de convertir las amenazas en oportunidades. Pero deben adquirir conocimiento tecnológico. Todos debemos entender que la tecnología ya no es algo que “está al final del pasillo o, simplemente, una línea en el presupuesto”. La TI es fundamental para cualquier estrategia empresarial, institucional o nacional. Los líderes no pueden esperar hasta que las tecnologías estén “maduras” para analizar cómo estas ayudarán, o dañarán, a sus organizaciones, pues para entonces será muy tarde.
Es bastante claro que la naturaleza del trabajo está cambiando. No hay duda de que la robótica avanzada impactará la industria de manufactura, y una reacción tardía tiene el potencial de desplazar muchos trabajadores y afectar negativamente la productividad de industrias enteras. Las herramientas de automatización del trabajo basado en conocimiento impactará, sin duda, la industria de servicios, desplazando trabajadores del conocimiento hacia arriba, o hacia abajo, en la cadena de valor, dependiendo de si ven venir el cambio o los agarran viendo para el ciprés.
El impacto de la Internet de las cosas en la cadena de suministros tiene el potencial de introducir nuevos jugadores en mercados antes protegidos por barreras basadas en capital o en geografía. Esto, sin duda, afectará organizaciones, y hasta países enteros, que no prevean el cambio.
Internet móvil es la de mayor potencial y solo está limitada por la imaginación. Por ejemplo, si se combina con Internet de las cosas y computación en la nube, en Costa Rica (aprovechando la infraestructura de comunicaciones y el talento técnico) podríamos producir aplicaciones que recopilen datos agrícolas, y desplieguen información útil (en tiempo real) en los dispositivos móviles, aumentando, así, la productividad agrícola, en especial la del pequeño agricultor.
Ventaja. Claro que todos los cambios que prometen las tecnologías revolucionarias afectan el statu quo. Las organizaciones que sepan lidiar con los cambios, en empleo y mercados, antes que los demás, tendrán una clara ventaja sobre las que intenten pelear contra el futuro.
Algunas tecnologías promisorias (como los vehículos autónomos y nuevas tecnologías genéticas) deberán contar con nuevos marcos jurídicos y regulatorios para poder lograr impactos en la economía. Utilizar marcos jurídicos y regulatorios antiguos para evitar el cambio es una tontera. Modernizar proactivamente dichos marcos jurídicos y regulatorios produciría, por el contrario, una ventaja comparativa, permitiendo una implementación temprana.
Líderes visionarios entienden la importancia de los desarrollos tecnológicos y el altísimo costo de moverse despacio, o de esperar para reaccionar.
La tecnología se mueve mucho más rápido que las leyes y la cultura. Líderes pasivos o reactivos son un lujo que ningún país, empresa o institución, se puede dar en el siglo XXI.

Residuos de Heredia viajan 96 kilómetros hasta Puntarenas

Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/salud-publica/Residuos-Heredia-viajan-kilometros-Puntarenas_0_1426457432.html

Las pocas opciones de rellenos sanitarios en la Gran Área Metropolitana (GAM) hicieron que la Municipalidad de Heredia decidiera enviar sus desechos sólidos hasta Montes de Oro, Puntarenas.

Las 120 toneladas de residuos diarios que producen los heredianos viajan en camiones de recolección hasta un centro de transferencia en Montecillos, Alajuela, y allí se depositan en vehículos con capacidad para 25 toneladas hasta el relleno sanitario de Montes de Oro.
De acuerdo con la empresa Tecnoambiente, dueña de ese relleno, el costo del proceso para el ayuntamiento herediano es de ¢29.000 por tonelada.
Teresita Granados, gestora de residuos de la Municipalidad de Heredia, dijo que en el momento de adjudicar el servicio analizaron varios factores.
“A la hora de adjudicar el servicio de recolección y tratamiento de residuos sólidos no solo tomamos en cuenta la distancia. Se le dio mucha importancia a la calidad de los camiones recolectores, la experiencia de la empresa y el manejo que se le da a los desechos”, afirmó Granados.
La funcionaria añadió que la institución buscó otras opciones para el manejo de los desechos del cantón central de Heredia, pero aún no hay seguridad sobre tecnologías como incineración, gasificación o plasma. “Sabemos que en el país hay pocos rellenos, son muy escasos y por eso no solo pesó el aspecto de la distancia”, agregó.
Otros municipios que están trasladando sus residuos sobre largas distancias son los de Aguirre y Grecia.
En el caso de Aguirre, produce 20 toneladas por día que son depositadas en la actualidad en el relleno sanitario de Orotina, Alajuela.
Sin embargo, ya tiene un acuerdo para trasladar los desechos a Montes de Oro.
Isabel León, alcaldesa de Aguirre, dijo que el servicio les costará ¢42.000 por cada tonelada, incluida la recolección diferenciada, el traslado y tratamiento en el relleno.
“Más que definir a qué relleno sanitario llevar los desechos, lo importante era definir todo el tema de recolección en general”, manifestó León.
Tecnoambiente informó de que están en proceso de licitación para captar la basura de Poás de Alajuela y San Pablo de Heredia.
“Más que buscar rellenos, el Gobierno debe enfocarse en buscar nuevas tecnologías para el tratamiento de residuos, hacer recolecciones diferenciadas en los barrios e invertir en educación para generar menos desechos”, comentó Carolina Vargas, gestora ambiental.

Basura de Occidente en vilo por cierre de botadero de San Ramón

Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/politica/Basura-Occidente-botadero-San-Ramonb_0_1426457447.html

A partir del 19 de agosto del 2015, las municipalidades de San Ramón, Valverde Vega, Naranjo y Palmares tendrán que buscar un nuevo sitio para depositar sus desechos sólidos.
La razón es el cierre técnico del vertedero de San Ramón, el cual funciona desde 1999.
A diferencia de un relleno sanitario, los vertederos no cuentan con las condiciones técnicas necesarias para el control de olores, tratamiento de lixiviados y de los residuos sólidos.
Mercedes Moya, alcaldesa de San Ramón, indicó que se estudia construir un relleno sanitario en el cantón o buscar un depósito cercano para llevar los residuos.
“Hacer un relleno sería un costo enorme y cuando digo enorme, es enorme”, detalló Moya.
El vertedero ramonense regista en su historia dos accidentes con basura que se deslizó hasta quebradas cercanas.
Un equipo de La Nación visitó el sitio el viernes y comprobó la presencia de buzos escarbando entre la basura, lixiviados estancados y vecinos que entran a depositar basura a la libre.
Según Moya, un relleno sanitario nuevo cuesta $5 millones.

Planta para aguas negras obligará a josefinos a cambiar sus hábitos

Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/servicios-publicos/Planta-obligara-josefinos-cambiar-habitos_0_1422057794.html

La planta de tratamiento de aguas negras Los Tajos, situada en La Carpio, La Uruca, obligará a 30.000 familias del área metropolitana a modificar algunas costumbres.
Para que la planta funcione con eficacia, será necesario eliminar prácticas como dejar ir por el fregadero el aceite del atún o la grasa de la cocina, o lanzar pañales o toallas sanitarias al inodoro. Las trampas de grasa, por ejemplo, son medidas que exigirá el Ministerio de Salud.
Con la planta Los Tajos se pretende limpiar las aguas residuales que llegan a los ríos, cargadas de materia orgánica como heces y orina, químicos y metales pesados.
Ahí llegarían las aguas residuales de 11 cantones del área metropolitana: San José, Tibás, Moravia, Vázquez de Coronado, Goicoechea, Montes de Oca, Curridabat, Desamparados, Alajuelita, La Unión y Escazú.
El proyecto, a cargo del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), registra poco más del 50% de avance físico y cerca del 90% de avance en obra civil. El proceso incluye programas de sensibilización para motivar a las familias a que cuiden el sistema.
En el caso de las industrias, Salud girará una orden sanitaria para que en los establecimientos se haga un tratamiento de aguas antes de la conexión con el alcantarillado.
Etapas. Una vez lista, la planta operará mediante los sistemas de tuberías –o colectores– ya existentes en los ríos del sector norte de San José: el Torres y el Rivera. El AyA tomará las conexiones actuales e irá instalando tuberías adicionales.
En julio, se licitarían las redes secundarias del norte josefino y, en octubre, las del sur. Se prevé concluir las licitaciones en el 2016.
Si se cumple el cronograma, en junio del 2016 se incorporarían los colectores de los ríos Tiribí y María Aguilar, al sur de la capital, para lo cual será necesario un túnel de 1, 7 kilómetros y una tubería de conducción de 3 kilómetros de largo.
Pablo Contreras, ingeniero a cargo del plan, explicó que antes de operar deben comprar, instalar más equipo y realizar las pruebas.
La primera etapa –que arrancaría en el 2015– consiste en reparar, ampliar y construir nuevas líneas de alcantarillado para recoger las aguas. La planta se encargará del tratamiento primario, es decir, de remover la carga orgánica en un 30% o 40%.
Según las proyecciones del AyA, en el 2025 se ampliará la capacidad de Los Tajos y se dará a las aguas un tratamiento secundario: la remoción de la carga orgánica sería entonces la máxima, de un 85%.
“El proyecto va a tiempo: las etapas 1 y 2 obedecen a un plan de acción productivo permitido por el reglamento 33.601 de Vertido y Reuso”, explicó Ana Villalobos, de la Dirección de Protección al Ambiente Humano, de Salud.
Servidumbres. Contreras, del AyA, explicó que están en proceso de construir 645 servidumbres para que pase la tubería. Según dijo, aprueban unas 30 servidumbres al mes y las tendrán listas en el 2016.
“El 50% va por la vía administrativa y algunas irán por vía judicial pues hay propietarios en desacuerdo. Pero el plan está estructurado para ir sacando obras que no tengan servidumbres. A medida que se resuelven, presentamos un paquete de obras para licitar”, externó.
Villalobos confirmó que la mayoría de casas están conectadas; falta conectar la planta a la red.
Aunque el proyecto de purificación está a cargo del AyA, la licitación de diseño, construcción y equipamiento la obtuvo, en el 2012, la firma española Acción Agua, y al final de ese año empezaron las obras.
El plan de alcantarillado cuesta $344 millones y, la planta, $44,6 millones. La mayor parte de los recursos provienen de un convenio con el gobierno japonés y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Al tiempo que Acción Agua construye, el AyA “revive” algunos colectores que han quedado rezagados y elabora un inventario de todos los entes conectados a la red. En dos meses, se sabrá cuántos hogares y empresas estarán incluidos.
Muy pocas. De acuerdo con el decimonoveno informe del Estado de la Nación, solo el 4% de las aguas residuales en el país son tratadas antes de llegar a ríos, desembocaduras, embalses, bahías, golfos y mares.
Una vez que entre a operar esta planta, ese 4% de aguas libres de desechos residuales subiría a 28%, según la cartera de Salud. La planta disminuirá la cantidad de tanques sépticos que usa el 72% de la población. Esto, porque las casas con tanque deberán conectar sus aguas al alcantarillado.

Falta de agua agrava angustia a paciente con dolencia renal

Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/servicios-publicos/Falta-agrava-angustia-paciente-dolencia_0_1419858011.html

Todos los días, doña Carmen González realiza hasta cuatro diálisis a su esposo Eligio Mora, quien tiene dañados sus riñones.
El proceso para limpiar la sangre a su marido se hace en una habitación, en donde el agua es vital para mantenerla estéril y para lavarse las manos periódicamente, tal y como lo exigen los médicos.
La escasez del líquido que sufre Paraíso de Cartago, desde hace varios meses, ha incrementado significativamente la angustia por la enfermedad que afronta este matrimonio.
“A veces, no hay ni para llenar ni un litro de agua. El médico nos pide a mí y a Carmen lavarnos las manos a cada rato, que el agua esté sin contaminar. Es muy complicado si hay que guardarla en una tina. Todo este cuarto tiene que estar limpísimo. Imagínese qué difícil”, cuenta don Eligio.
Ellos son parte de los 30.000 paraiseños que sufren por los recortes de agua. En su cantón, justamente, está el acueducto Orosi, fundamental para que el AyA abastezca al casco capitalino.
“Nos están dejando secos, como si nosotros, los paraiseños no valiéramos nada”, reprocha don Eligio.
Orosi produce 2.500 litros de agua por segundo. De ellos, Acueductos y Alcantarillados otorga 50 para que la Municipalidad de Paraíso los distribuya en el sistema de la comunidad.
Eduardo Lezama, subgerente del AyA, aseguró que la institución no puede concederle más agua a ese cantón, porque afectaría el suministro de los abonados del acueducto metropolitano.
Sin embargo, en San José, el agua también es insuficiente ante la creciente demanda. Los racionamientos han afectado a más de 118.000 personas.
La situación se ha agravado por los efectos del cambio climático y las sequías, que merman severamente los caudales de agua, como también ha ocurrido en Heredia, donde 25.000 de sus pobladores han afrontado las consecuencias.
La solución que vislumbra el AyA es duplicar el caudal del acueducto de Orosi, pero esto no será viable antes del 2020. Colaboró: Luis Navarro

Embate del cambio climático

Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/editorial/Embate-cambio-climatico_0_1418858108.html

El cambio climático amenaza a Centroamérica con especial ensañamiento. A finales de este siglo, las consecuencias del descuido podrían ser devastadoras. Una disminución del 28% en la precipitación pluvial y el aumento de cuatro grados en la temperatura se harían sentir con fuerza en la producción agrícola y energética, la biodiversidad y el estilo de vida de la región, hasta ahora orgullosa de las bendiciones concedidas por la naturaleza.
Ningún esfuerzo para hacer conciencia del peligro es demasiado. Hoy, en el Día Mundial del Ambiente, La Nacióndecidió hacer una contribución especial, centrada en algunos efectos del fenómeno sobre el territorio nacional. Las playas costarricenses, según lo relatamos en nuestras páginas informativas, están perdiendo terreno frente al mar.
Las consecuencias son obvias para quien se detenga a pensarlas. La afectación económica puede ser ejemplificada con el turismo y la producción agrícola. El estilo de vida y bienestar de la población sufrirá, por ejemplo, con el desabastecimiento de agua potable y la invasión del mar en zonas pobladas. La biodiversidad menguará con la reducción de los espacios necesarios para el desove de las tortugas, también, por ejemplo, porque son muchas las especies afectadas. El aumento de la temperatura dañará los arrecifes, fuente de las especies más apetecidas por la pesca artesanal.
Los gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera por la combustión de hidrocarburos y otros fenómenos incrementan la temperatura superficial de las aguas y el consecuente deshielo de los polos aumenta el nivel del mar. Hay naciones isleñas donde los Gobiernos ya proyectan el traslado de la población a países menos amenazados.
El archipiélago de Kiribati, poblado por unas 100.000 personas y con alturas máximas de unos cuantos metros sobre el nivel del mar, podría desaparecer, si el daño ambiental no se frena o revierte. Según el presidente Anote Tong, “la supervivencia de nuestra gente exige que emigre. O esperamos el momento en que debamos mover a la población en masa o la preparamos a partir de ahora”.
Hay otras amenazas. Huracanes, sequías e inundaciones dañarán la infraestructura y agravarán los problemas sociales en el istmo Centroamericano. El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Comisión Económica para América Latina, entre otras instituciones, advierten sobre la necesidad de prever los nuevos desafíos.
No debe extrañar la preocupación expresada por organismos dedicados al estudio de problemas económicos y financieros. Los científicos acusan la existencia del problema y su naturaleza creciente, pero las consecuencias sociales alarman a los especialistas en esa materia. El Segundo Diálogo Latinoamericano y del Caribe sobre las Finanzas del Clima calculó el costo continental del cambio climático en unos $100.000 millones para el 2050.
Es poco lo que podemos contribuir, de manera directa, a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los países más expuestos a sufrir los efectos de la contaminación atmosférica son los menos responsables del daño. La comparación con los grandes contaminantes, como Estados Unidos, China y la Unión Europea, hacen que nuestra contribución al desastre parezca pequeña.
Podemos, sin embargo, elevar la voz en los foros internacionales para exigir a las grandes potencias industriales la conciliación de sus intereses económicos con las mejores prácticas conservacionistas. Para incrementar nuestra autoridad moral, es preciso poner orden en casa. Costa Rica prometió alcanzar la carbono-neutralidad en el 2021. El cumplimiento de la meta parece improbable. El país carece de una verdadera política energética, capaz de explotar las riquezas y ventajas naturales para sustituir los combustibles fósiles. Si rectificamos el camino, la contribución a la limpieza de la atmósfera sería comparativamente pequeña, pero el ejemplo sería gigantesco.