Tomado de: https://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=533316378
La posibilidad de producir la energía solar en su casa de forma eficiente, no es todavía un buen negocio para todos.
Sin embargo, algunos hogares ya pueden ahorrar unos ¢180 mil al año, con el uso típico para una familia de cuatro personas de clase media hasta media alta.
Por ahora, el sistema funciona para los hogares conectados con el ICE, mientras que las demás distribuidoras de la energía eléctrica se acoplarán al régimen este año, una vez definidas las tarifas relevantes.
El régimen completo debe estar operando este año, una vez que la autoridad reguladora precise los montos, que las distribuidoras deben pagar a los hogares por su energía.
Se supone en cada caso, que se trate de la instalación de un juego de cuatro paneles solares a un costo de $3 mil, con una vida útil de 20 años, que en conjunto generan 180 - 200 kilovatios hora al mes.
Con este rendimiento, se reduce la cantidad de fuerza eléctrica, que se compra a la distribuidora.
Una casa costarricense de clase media típica podría utilizar 300 - 400 kWh al mes, mientras la de clase media alta consumiría unos 400 – 500 kWh, al tener una mayor cantidad de equipos electrónicos.
El ahorro depende del precio que el hogar recibe por su electricidad de parte de la distribuidora, a la cual es normalmente indispensable vendérsela.
El limitante del panel solar, es que solo funciona en el día, cuando el hogar tiende a consumir poca energía.
Tampoco se puede almacenar.
La única alternativa es entregar el excedente al ICE, o a la que sea la distribuidora, que la vende a quienes ocupan la fuerza eléctrica en esas horas.
A cambio, la distribuidora devuelve la fuerza eléctrica en la noche, cuando el hogar la necesita.
Sin embargo, reconoce solo un porcentaje de la cantidad de la electricidad que recibió en el día, siendo el resto el monto que cobra al hogar para el uso de su red, entre otros costos.
Cuanto mayor sea el valor reconocido por la distribuidora, más rentable será la opción de la energía solar de la casa, así que serviría para otros tipos de hogares.
Las ventajas de la energía solar son dos.
Primero, aparte del costo del panel, la energía del sol no cuesta nada.
Segundo, es una fuente ambientalmente amigable, al no contaminar
martes, 29 de julio de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Nuestra responsabilidad en el cambio climático
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/responsabilidad-cambio-climatico_0_1421657828.html
Durante el mes de mayo, a la luz de dos nuevos estudios coordinados por la NASA, se ha conocido la nefasta noticia de que un segmento importante de la Antártica occidental se derrite, y de una forma más avanzada de lo esperado, tanto que se ha traspasado el punto de retorno para evitar este desastre. Esto, claro está, se debe al fenómeno global que afectará a todas las sociedades humanas: el cambio climático.
Como es de amplio conocimiento (harto registrado y comprobado científicamente) en esta problemática climática mundial ha influido sobremanera el ser humano. Se fue gestando debido a las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero, de origen antropogénico, de los últimos 150 años.
Es decir, esta problemática no es simplemente coyuntural o algo pasajero, sino estructural, inherente a lo que ha sido el quehacer del hombre sobre la faz de este planeta durante el último periodo.
Es un efecto indeseado de este quehacer, pero no por esta condición es menos palpable o se puede invisibilizar pues está allí, es real, afecta y afectará a miles de millones de personas. Se ha dado dentro del marco del mercado, si bien este problema no era (ni es) contemplado por muchos de sus fervientes creyentes.
¿Sin futuro? Tal como afirma la Cepal (2012): “El cambio climático es el mayor fracaso del mercado jamás visto por no internar el valor del clima como bien público global y no registrar adecuadamente sus impactos en la sociedad y en los servicios ambientales. Esto implica que, más allá de la valoración económica, se requiere tomar decisiones éticas respecto a la distribución de costos entre generaciones, valorando las necesidades de las generaciones futuras”.
De esta cita sobresalen, también, dos aspectos claves para reflexionar:
– Esa limitación sobre la valoración económica, la cual se ha situado como verdad central en esta sociedad: ponerle un precio a todo; pero finalmente esta es una creación humana limitada, no puede reflejar el valor de todo. Así, ¿cómo se valoraría la pérdida de ecosistemas, la extinción de especies, los cambios socioculturales? Asignarle un precio a todo esto, además de una simpleza, es un error, pues estos son aspectos invaluables, no encasillables por esa herramienta imperfecta que es el precio. El precio puede reflejar una dimensión de la realidad, pero sólo una, no toda la realidad.
– ¿Qué les legaremos a las generaciones futuras? ¿Un mundo sin recursos y con esta problemática creciente? ¿Es esto ético?
Así las sociedades actuales (aunado al legado de las pasadas, claro está) se han enfrascado dentro de esta tremenda problemática, tienen “la papa caliente en sus manos” (¡y como calienta!). Deberán hacer frente a los impactos (crecientes) del cambio climático.
Lo esencial es que al estar la “papa en nuestras manos”, podemos hacer algo: podemos actuar, y cuanto antes y con mayor intensidad sea, será mejor.
Recicle desechos electrónicos gratis y junto a su comunidad
Tomado de: http://www.nacion.com/tecnologia/gadgets/Recicle-gratis-comunidad-desperdicios-electronicos_0_1425257471.html
Hay costarricenses cuyo apego a la tecnología es tan hondo que acumulan, por meses o años, teléfonos viejos, televisores rotos o computadoras cuya nueva función es acumular polvo en un patio o cochera.
Hay costarricenses cuyo apego a la tecnología es tan hondo que acumulan, por meses o años, teléfonos viejos, televisores rotos o computadoras cuya nueva función es acumular polvo en un patio o cochera.
No obstante, empresas dedicadas a reciclar basura electrónica estimulan hoy y de forma gratuita, en escuelas, barrios y condominios, a dar fin a esa acumulación que terminará algún día en el basurero.
Los interesados solo deben juntar los residuos y luego llamar a las compañías para coordinar el transporte, siempre que sea dentro de la Gran Área Metropolitana.
“Ofrecemos sin costo el traslado y deposición de los residuos, sin importar la cantidad. Esto incluye colegios, escuelas y comunidades, nuestra invitación es a todas ellas”, manifestó Stephanie Sánchez, jefa de operaciones de la empresa TREC, que procesa los residuos en su planta localizada en Alajuela.
Como otras en esta misma actividad, TREC es una planta procesadora: los residuos se separan en partes según sus tipos. Cuando se acumula material separado para llenar un contenedor, este es exportado a EE. UU. o Canadá, donde otra compañía lo reutilizará luego.
“Apoyamos a todas las personas y vemos que en condominios se realiza mucho reciclaje de este tipo. Está de moda hasta en centros comerciales. Incluso prestamos canastas metálicas para que la gente deposite ahí sus aparatos”, afirmó Maricela Rueda, del área administrativa de la empresa Geep, en Cartago.
Precisó que manejan hasta 400 toneladas al mes en desechos electrónicos, del total mensual de residuos que acopian, el cual oscila entre 600 y 1.000 toneladas.
De cuidado. A diferencia del plástico, papel y otros desechos aptos para reciclar, la llamada tecnobasura exige un proceso especial por su enorme capacidad contaminante.
Cuando los artefactos electrónicos modernos se vuelven basura, se convierten en un problema ambiental pues contienen metales pesados y otros componente tóxicos como plomo, mercurio, selenio, cromo y arsénico, entre otros.
De llegar a los mantos acuíferos, estos componentes envenenan el agua que está destinada para el consumo humano.
Las materias más problemáticas son el plomo, presente en pantallas de televisores antiguos o en monitores de computadora, así como el mercurio, frecuente en fluorescentes y televisores de pantalla plana, precisó José Domensh, gerente de la compañía Solirsa.
Por eso, la sugerencia de los conocedores para quienes vayan a deshacerse de teléfonos, microondas, refrigeradoras, televisores, computadoras u otros, es evitar que el artefacto se moje y, también, entregarlo en una sola pieza.
“Promovemos en las comunidades que las personas se organicen y recuperen bastante para ir nosotros por la carga, gratis. Nos resulta más rentable”, dijo Domensh.
Construcción sostenible, un buen negocio para todos
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Construccion-sostenible-buen-negocio_0_1421457849.html
Costa Rica no es ajena al movimiento que el sector de la construcción ha acogido para contribuir al desarrollo sostenible en muchos países y comunidades alrededor del mundo. Un estudio publicado en el 2013 por Mc Graw Construction , en colaboración con el Consejo Mundial de Construcción Verde (WGBC, por sus silgas en inglés), muestra que las actividades de construcción sostenible, incluyendo la cantidad de edificios “verdes”, se duplican cada tres años. Por ejemplo, en el 2008, a nivel mundial se reportó un 13% de actividad relativa a la edificación sostenible; para el 2012, ese porcentaje aumentó al 28%; y, para el 2015, se espera que supere el 50%.
Es claro que hay un creciente dinamismo en cuanto a la construcción sostenible, también palpable en Costa Rica. La proliferación de “comisiones de construcción sostenible” es reflejo del interés de profesionales en el tema. La instauración del Consejo de Construcción Verde en Costa Rica (GBC-CR) proporciona una excelente plataforma para unificar esfuerzos locales y elevar el mercado nacional al contexto de una gestión integral con aceptación y reconocimiento mundial.
La presencia de más de una centena de consejos de Construcción Verde alrededor del mundo genera, entre otros, la posibilidad de intercambiar experiencias, establecer enlaces y contactos institucionales y personales, conocer diferentes esquemas de evaluación y certificación y orientar sobre las mejores soluciones que diferencian en el mercado las edificaciones sostenibles.
El GBC-CR está adherido al WGBC pues es entidad de motivación, fomento e integración que busca cooperar con la transformación de la sociedad nacional y regional, estimulando procesos de sostenibilidad. Mantiene y desarrolla alianzas que propician el cambio, como la Alianza Centroamericana y del Caribe para el Desarrollo Sostenible (Accades), firmada entre los consejos de la región centroamericana para el desarrollo sostenible.
Propuesta de valor. La tendencia hacia el crecimiento sostenido en el sector de la edificación verde, según el estudio arriba referido y según lo observado también en la región centroamericana, obedece a varios factores, entre los que destaco muy especialmente el cambio que se reporta en cuanto a la motivación principal de los involucrados en la gestión de la construcción. La propuesta de valor que ya se constata en el mercado ha logrado que quienes toman las decisiones, y el público en general, se aboquen a este tipo de edificaciones porque es un buen negocio que beneficia a todos los involucrados y a la sociedad.
La edificación sostenible busca responder a los retos ambientales y socioeconómicos que enfrenta la sociedad, aportando soluciones integrales e innovadoras a través de la gestión del sector de la construcción. Es importante destacar que no se trata únicamente de construir “edificios verdes” sino, más bien, de incorporar principios universales de diseño, construcción, operación, readecuación y fin de vida de proyectos nuevos o de espacios ya intervenidos, de todo tamaño.
Toda construcción sostenible responde a una visión integral, sistémica, con enfoque de ciclo de vida y de mejora continua y, por lo tanto, también a la medición del desempeño en función de indicadores preestablecidos para tal efecto.
La iniciativa Foro Accades 2014, organizado en Costa Rica, fue una buena herramienta para conocer, con mayor profundidad y de primera mano, a través de los expertos nacionales e internacionales, los beneficios de una edificación sostenible en la región y constatar que la construcción responsable es buen negocio para todos.
Ana Quirós Lara, presidenta del Consejo de Construcción Verde en Costa Rica (GBC-CR).
Tecnologías revolucionarias
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Tecnologias-revolucionarias_0_1419058098.html
Hay tecnologías que revolucionan la vida diaria, la forma de generar riqueza, y hasta las ventajas comparativas de comunidades y naciones. En inglés las llaman “ disruptive technologies ” y se refiere a tecnologías que generan profundos cambios en la sociedad. Es claro que la tecnología no espera a nadie, y que es imposible luchar contra el futuro (aunque más de uno lo sigue intentando).
Recientemente, McKinsey Global Institute publicó un informe titulado “ Disruptive technologies: Advances that will transform life, business and the global economy ”. En este informe, seleccionan las 12 tecnologías que, según estiman, tendrán el mayor potencial de impacto económico, de aquí al 2025, y consideran el tamaño del impacto de cada una en individuos, sociedades, empresas establecidas, y economías y Gobiernos. Todas la tecnologías estudiadas o son directamente habilitadas, o aumentadas por las tecnologías de información (TI).
Seis tecnologías. Las primeras seis tecnologías, de acuerdo con el potencial impacto económico estimado, son: Internet móvil, automatización del trabajo basado en conocimiento, Internet de las cosas, computación en la nube, robótica avanzada y vehículos autónomos o casi-autónomos. El potencial impacto económico estimado para Internet móvil lo sitúan entre $3,7 y $10,8 millones de millones anuales (más de 100 veces el PIB de Costa Rica, todos los años), mientras que el impacto de los vehículos autónomos o casi-autónomos se estima entre $0,2 y $1,9 millones de millones anuales.
Conforme evolucionan estas tecnologías, tanto líderes empresariales y políticos, como emprendedores y ciudadanos, debemos aprovechar las oportunidades y superar los retos. Nuestros líderes deben posicionarse del lado ganador de estos cambios. Esto lo pueden lograr adoptando las tecnologías temprano o buscando formas de convertir las amenazas en oportunidades. Pero deben adquirir conocimiento tecnológico. Todos debemos entender que la tecnología ya no es algo que “está al final del pasillo o, simplemente, una línea en el presupuesto”. La TI es fundamental para cualquier estrategia empresarial, institucional o nacional. Los líderes no pueden esperar hasta que las tecnologías estén “maduras” para analizar cómo estas ayudarán, o dañarán, a sus organizaciones, pues para entonces será muy tarde.
Es bastante claro que la naturaleza del trabajo está cambiando. No hay duda de que la robótica avanzada impactará la industria de manufactura, y una reacción tardía tiene el potencial de desplazar muchos trabajadores y afectar negativamente la productividad de industrias enteras. Las herramientas de automatización del trabajo basado en conocimiento impactará, sin duda, la industria de servicios, desplazando trabajadores del conocimiento hacia arriba, o hacia abajo, en la cadena de valor, dependiendo de si ven venir el cambio o los agarran viendo para el ciprés.
El impacto de la Internet de las cosas en la cadena de suministros tiene el potencial de introducir nuevos jugadores en mercados antes protegidos por barreras basadas en capital o en geografía. Esto, sin duda, afectará organizaciones, y hasta países enteros, que no prevean el cambio.
Internet móvil es la de mayor potencial y solo está limitada por la imaginación. Por ejemplo, si se combina con Internet de las cosas y computación en la nube, en Costa Rica (aprovechando la infraestructura de comunicaciones y el talento técnico) podríamos producir aplicaciones que recopilen datos agrícolas, y desplieguen información útil (en tiempo real) en los dispositivos móviles, aumentando, así, la productividad agrícola, en especial la del pequeño agricultor.
Ventaja. Claro que todos los cambios que prometen las tecnologías revolucionarias afectan el statu quo. Las organizaciones que sepan lidiar con los cambios, en empleo y mercados, antes que los demás, tendrán una clara ventaja sobre las que intenten pelear contra el futuro.
Algunas tecnologías promisorias (como los vehículos autónomos y nuevas tecnologías genéticas) deberán contar con nuevos marcos jurídicos y regulatorios para poder lograr impactos en la economía. Utilizar marcos jurídicos y regulatorios antiguos para evitar el cambio es una tontera. Modernizar proactivamente dichos marcos jurídicos y regulatorios produciría, por el contrario, una ventaja comparativa, permitiendo una implementación temprana.
Líderes visionarios entienden la importancia de los desarrollos tecnológicos y el altísimo costo de moverse despacio, o de esperar para reaccionar.
La tecnología se mueve mucho más rápido que las leyes y la cultura. Líderes pasivos o reactivos son un lujo que ningún país, empresa o institución, se puede dar en el siglo XXI.
Residuos de Heredia viajan 96 kilómetros hasta Puntarenas
Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/salud-publica/Residuos-Heredia-viajan-kilometros-Puntarenas_0_1426457432.html
Las pocas opciones de rellenos sanitarios en la Gran Área Metropolitana (GAM) hicieron que la Municipalidad de Heredia decidiera enviar sus desechos sólidos hasta Montes de Oro, Puntarenas.
Las pocas opciones de rellenos sanitarios en la Gran Área Metropolitana (GAM) hicieron que la Municipalidad de Heredia decidiera enviar sus desechos sólidos hasta Montes de Oro, Puntarenas.
Las 120 toneladas de residuos diarios que producen los heredianos viajan en camiones de recolección hasta un centro de transferencia en Montecillos, Alajuela, y allí se depositan en vehículos con capacidad para 25 toneladas hasta el relleno sanitario de Montes de Oro.
De acuerdo con la empresa Tecnoambiente, dueña de ese relleno, el costo del proceso para el ayuntamiento herediano es de ¢29.000 por tonelada.
Teresita Granados, gestora de residuos de la Municipalidad de Heredia, dijo que en el momento de adjudicar el servicio analizaron varios factores.
“A la hora de adjudicar el servicio de recolección y tratamiento de residuos sólidos no solo tomamos en cuenta la distancia. Se le dio mucha importancia a la calidad de los camiones recolectores, la experiencia de la empresa y el manejo que se le da a los desechos”, afirmó Granados.
La funcionaria añadió que la institución buscó otras opciones para el manejo de los desechos del cantón central de Heredia, pero aún no hay seguridad sobre tecnologías como incineración, gasificación o plasma. “Sabemos que en el país hay pocos rellenos, son muy escasos y por eso no solo pesó el aspecto de la distancia”, agregó.
Otros municipios que están trasladando sus residuos sobre largas distancias son los de Aguirre y Grecia.
En el caso de Aguirre, produce 20 toneladas por día que son depositadas en la actualidad en el relleno sanitario de Orotina, Alajuela.
Sin embargo, ya tiene un acuerdo para trasladar los desechos a Montes de Oro.
Isabel León, alcaldesa de Aguirre, dijo que el servicio les costará ¢42.000 por cada tonelada, incluida la recolección diferenciada, el traslado y tratamiento en el relleno.
“Más que definir a qué relleno sanitario llevar los desechos, lo importante era definir todo el tema de recolección en general”, manifestó León.
Tecnoambiente informó de que están en proceso de licitación para captar la basura de Poás de Alajuela y San Pablo de Heredia.
“Más que buscar rellenos, el Gobierno debe enfocarse en buscar nuevas tecnologías para el tratamiento de residuos, hacer recolecciones diferenciadas en los barrios e invertir en educación para generar menos desechos”, comentó Carolina Vargas, gestora ambiental.
Basura de Occidente en vilo por cierre de botadero de San Ramón
Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/politica/Basura-Occidente-botadero-San-Ramonb_0_1426457447.html
A partir del 19 de agosto del 2015, las municipalidades de San Ramón, Valverde Vega, Naranjo y Palmares tendrán que buscar un nuevo sitio para depositar sus desechos sólidos.
A partir del 19 de agosto del 2015, las municipalidades de San Ramón, Valverde Vega, Naranjo y Palmares tendrán que buscar un nuevo sitio para depositar sus desechos sólidos.
La razón es el cierre técnico del vertedero de San Ramón, el cual funciona desde 1999.
A diferencia de un relleno sanitario, los vertederos no cuentan con las condiciones técnicas necesarias para el control de olores, tratamiento de lixiviados y de los residuos sólidos.
Mercedes Moya, alcaldesa de San Ramón, indicó que se estudia construir un relleno sanitario en el cantón o buscar un depósito cercano para llevar los residuos.
“Hacer un relleno sería un costo enorme y cuando digo enorme, es enorme”, detalló Moya.
El vertedero ramonense regista en su historia dos accidentes con basura que se deslizó hasta quebradas cercanas.
Un equipo de La Nación visitó el sitio el viernes y comprobó la presencia de buzos escarbando entre la basura, lixiviados estancados y vecinos que entran a depositar basura a la libre.
Según Moya, un relleno sanitario nuevo cuesta $5 millones.
Planta para aguas negras obligará a josefinos a cambiar sus hábitos
Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/servicios-publicos/Planta-obligara-josefinos-cambiar-habitos_0_1422057794.html
La planta de tratamiento de aguas negras Los Tajos, situada en La Carpio, La Uruca, obligará a 30.000 familias del área metropolitana a modificar algunas costumbres.
Para que la planta funcione con eficacia, será necesario eliminar prácticas como dejar ir por el fregadero el aceite del atún o la grasa de la cocina, o lanzar pañales o toallas sanitarias al inodoro. Las trampas de grasa, por ejemplo, son medidas que exigirá el Ministerio de Salud.
Con la planta Los Tajos se pretende limpiar las aguas residuales que llegan a los ríos, cargadas de materia orgánica como heces y orina, químicos y metales pesados.
Ahí llegarían las aguas residuales de 11 cantones del área metropolitana: San José, Tibás, Moravia, Vázquez de Coronado, Goicoechea, Montes de Oca, Curridabat, Desamparados, Alajuelita, La Unión y Escazú.
El proyecto, a cargo del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), registra poco más del 50% de avance físico y cerca del 90% de avance en obra civil. El proceso incluye programas de sensibilización para motivar a las familias a que cuiden el sistema.
En el caso de las industrias, Salud girará una orden sanitaria para que en los establecimientos se haga un tratamiento de aguas antes de la conexión con el alcantarillado.
Etapas. Una vez lista, la planta operará mediante los sistemas de tuberías –o colectores– ya existentes en los ríos del sector norte de San José: el Torres y el Rivera. El AyA tomará las conexiones actuales e irá instalando tuberías adicionales.
En julio, se licitarían las redes secundarias del norte josefino y, en octubre, las del sur. Se prevé concluir las licitaciones en el 2016.
Si se cumple el cronograma, en junio del 2016 se incorporarían los colectores de los ríos Tiribí y María Aguilar, al sur de la capital, para lo cual será necesario un túnel de 1, 7 kilómetros y una tubería de conducción de 3 kilómetros de largo.
Pablo Contreras, ingeniero a cargo del plan, explicó que antes de operar deben comprar, instalar más equipo y realizar las pruebas.
La primera etapa –que arrancaría en el 2015– consiste en reparar, ampliar y construir nuevas líneas de alcantarillado para recoger las aguas. La planta se encargará del tratamiento primario, es decir, de remover la carga orgánica en un 30% o 40%.
Según las proyecciones del AyA, en el 2025 se ampliará la capacidad de Los Tajos y se dará a las aguas un tratamiento secundario: la remoción de la carga orgánica sería entonces la máxima, de un 85%.
“El proyecto va a tiempo: las etapas 1 y 2 obedecen a un plan de acción productivo permitido por el reglamento 33.601 de Vertido y Reuso”, explicó Ana Villalobos, de la Dirección de Protección al Ambiente Humano, de Salud.
Servidumbres. Contreras, del AyA, explicó que están en proceso de construir 645 servidumbres para que pase la tubería. Según dijo, aprueban unas 30 servidumbres al mes y las tendrán listas en el 2016.
“El 50% va por la vía administrativa y algunas irán por vía judicial pues hay propietarios en desacuerdo. Pero el plan está estructurado para ir sacando obras que no tengan servidumbres. A medida que se resuelven, presentamos un paquete de obras para licitar”, externó.
Villalobos confirmó que la mayoría de casas están conectadas; falta conectar la planta a la red.
Aunque el proyecto de purificación está a cargo del AyA, la licitación de diseño, construcción y equipamiento la obtuvo, en el 2012, la firma española Acción Agua, y al final de ese año empezaron las obras.
El plan de alcantarillado cuesta $344 millones y, la planta, $44,6 millones. La mayor parte de los recursos provienen de un convenio con el gobierno japonés y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Al tiempo que Acción Agua construye, el AyA “revive” algunos colectores que han quedado rezagados y elabora un inventario de todos los entes conectados a la red. En dos meses, se sabrá cuántos hogares y empresas estarán incluidos.
Muy pocas. De acuerdo con el decimonoveno informe del Estado de la Nación, solo el 4% de las aguas residuales en el país son tratadas antes de llegar a ríos, desembocaduras, embalses, bahías, golfos y mares.
Una vez que entre a operar esta planta, ese 4% de aguas libres de desechos residuales subiría a 28%, según la cartera de Salud. La planta disminuirá la cantidad de tanques sépticos que usa el 72% de la población. Esto, porque las casas con tanque deberán conectar sus aguas al alcantarillado.
Falta de agua agrava angustia a paciente con dolencia renal
Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/servicios-publicos/Falta-agrava-angustia-paciente-dolencia_0_1419858011.html
Todos los días, doña Carmen González realiza hasta cuatro diálisis a su esposo Eligio Mora, quien tiene dañados sus riñones.
El proceso para limpiar la sangre a su marido se hace en una habitación, en donde el agua es vital para mantenerla estéril y para lavarse las manos periódicamente, tal y como lo exigen los médicos.
La escasez del líquido que sufre Paraíso de Cartago, desde hace varios meses, ha incrementado significativamente la angustia por la enfermedad que afronta este matrimonio.
“A veces, no hay ni para llenar ni un litro de agua. El médico nos pide a mí y a Carmen lavarnos las manos a cada rato, que el agua esté sin contaminar. Es muy complicado si hay que guardarla en una tina. Todo este cuarto tiene que estar limpísimo. Imagínese qué difícil”, cuenta don Eligio.
Ellos son parte de los 30.000 paraiseños que sufren por los recortes de agua. En su cantón, justamente, está el acueducto Orosi, fundamental para que el AyA abastezca al casco capitalino.
“Nos están dejando secos, como si nosotros, los paraiseños no valiéramos nada”, reprocha don Eligio.
Orosi produce 2.500 litros de agua por segundo. De ellos, Acueductos y Alcantarillados otorga 50 para que la Municipalidad de Paraíso los distribuya en el sistema de la comunidad.
Eduardo Lezama, subgerente del AyA, aseguró que la institución no puede concederle más agua a ese cantón, porque afectaría el suministro de los abonados del acueducto metropolitano.
Sin embargo, en San José, el agua también es insuficiente ante la creciente demanda. Los racionamientos han afectado a más de 118.000 personas.
La situación se ha agravado por los efectos del cambio climático y las sequías, que merman severamente los caudales de agua, como también ha ocurrido en Heredia, donde 25.000 de sus pobladores han afrontado las consecuencias.
La solución que vislumbra el AyA es duplicar el caudal del acueducto de Orosi, pero esto no será viable antes del 2020. Colaboró: Luis Navarro
Embate del cambio climático
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/editorial/Embate-cambio-climatico_0_1418858108.html
El cambio climático amenaza a Centroamérica con especial ensañamiento. A finales de este siglo, las consecuencias del descuido podrían ser devastadoras. Una disminución del 28% en la precipitación pluvial y el aumento de cuatro grados en la temperatura se harían sentir con fuerza en la producción agrícola y energética, la biodiversidad y el estilo de vida de la región, hasta ahora orgullosa de las bendiciones concedidas por la naturaleza.
Ningún esfuerzo para hacer conciencia del peligro es demasiado. Hoy, en el Día Mundial del Ambiente, La Nacióndecidió hacer una contribución especial, centrada en algunos efectos del fenómeno sobre el territorio nacional. Las playas costarricenses, según lo relatamos en nuestras páginas informativas, están perdiendo terreno frente al mar.
Las consecuencias son obvias para quien se detenga a pensarlas. La afectación económica puede ser ejemplificada con el turismo y la producción agrícola. El estilo de vida y bienestar de la población sufrirá, por ejemplo, con el desabastecimiento de agua potable y la invasión del mar en zonas pobladas. La biodiversidad menguará con la reducción de los espacios necesarios para el desove de las tortugas, también, por ejemplo, porque son muchas las especies afectadas. El aumento de la temperatura dañará los arrecifes, fuente de las especies más apetecidas por la pesca artesanal.
Los gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera por la combustión de hidrocarburos y otros fenómenos incrementan la temperatura superficial de las aguas y el consecuente deshielo de los polos aumenta el nivel del mar. Hay naciones isleñas donde los Gobiernos ya proyectan el traslado de la población a países menos amenazados.
El archipiélago de Kiribati, poblado por unas 100.000 personas y con alturas máximas de unos cuantos metros sobre el nivel del mar, podría desaparecer, si el daño ambiental no se frena o revierte. Según el presidente Anote Tong, “la supervivencia de nuestra gente exige que emigre. O esperamos el momento en que debamos mover a la población en masa o la preparamos a partir de ahora”.
Hay otras amenazas. Huracanes, sequías e inundaciones dañarán la infraestructura y agravarán los problemas sociales en el istmo Centroamericano. El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Comisión Económica para América Latina, entre otras instituciones, advierten sobre la necesidad de prever los nuevos desafíos.
No debe extrañar la preocupación expresada por organismos dedicados al estudio de problemas económicos y financieros. Los científicos acusan la existencia del problema y su naturaleza creciente, pero las consecuencias sociales alarman a los especialistas en esa materia. El Segundo Diálogo Latinoamericano y del Caribe sobre las Finanzas del Clima calculó el costo continental del cambio climático en unos $100.000 millones para el 2050.
Es poco lo que podemos contribuir, de manera directa, a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los países más expuestos a sufrir los efectos de la contaminación atmosférica son los menos responsables del daño. La comparación con los grandes contaminantes, como Estados Unidos, China y la Unión Europea, hacen que nuestra contribución al desastre parezca pequeña.
Podemos, sin embargo, elevar la voz en los foros internacionales para exigir a las grandes potencias industriales la conciliación de sus intereses económicos con las mejores prácticas conservacionistas. Para incrementar nuestra autoridad moral, es preciso poner orden en casa. Costa Rica prometió alcanzar la carbono-neutralidad en el 2021. El cumplimiento de la meta parece improbable. El país carece de una verdadera política energética, capaz de explotar las riquezas y ventajas naturales para sustituir los combustibles fósiles. Si rectificamos el camino, la contribución a la limpieza de la atmósfera sería comparativamente pequeña, pero el ejemplo sería gigantesco.
Faltante de agua paraliza la construcción en 27 cantones
Tomado de: http://www.nacion.com/nacional/servicios-publicos/Faltante-agua-paraliza-construccion-cantones_0_1421057894.html
Veintisiete cantones, el 33% del total, tienen paralizado el desarrollo de obras constructivas por tiempo indefinido, a raíz del faltante hídrico que sufre el país.
Ya sea por la escasez de agua o la imposibilidad de obtener el aval del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), los 27 municipios frenaron los permisos de construcción.
Del total, siete son cantones de de San José: Alajuelita, Mora, Puriscal, Desamparados, Acosta, Aserrí y Vázquez de Coronado. Cinco pertenecen a Heredia, cuatro a Cartago, otros cuatro a Alajuela, tres se ubican en Puntarenas, dos en Limón y otros dos en Guanacaste.
¿Cuánto perdurarán estas medidas municipales? Eso dependerá del tiempo que tarde en solventarse el problema de los acueductos y la potabilidad del líquido en cada región afectada.
Sin agua no llegan desarrolladores ni tampoco se otorgan facilidades como bonos de vivienda. Tal es el caso de Buenos Aires de Puntarenas, donde ninguno de los 17.000 pobladores podría acceder a la asistencia estatal para tener casa hasta que se solvente la crisis de acueducto.
A estos problemas se suma que a partir de este mes acecha el fenómeno climatológico El Niño.
De acuerdo con los pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional, ello ocasionará un déficit de lluvias aún mayor durante el próximo trimestre. El Niño se mantendría, al menos, hasta marzo del 2015.
Crisis. En la mayoría de casos, la carta de disponibilidad del AyA es requisito para avalar obras. Hoy, en el Valle Central están restringidas las zonas altas de Escazú, Alajuelita, Santa Ana, Curridabat, Goicoechea, San Jerónimo de Moravia y Montes de Oca.
“Donde vemos que el sistema no tiene capacidad para aguantar, no damos el aval, y sin conexión de agua el desarrollador se retira. El problema es que en donde hay sistemas municipales no podemos dar permisos, aunque sí haya agua suficiente”, dijo Isidro Solís, de la Dirección de Optimización del Acueducto Metropolitano, del AyA.
El impedimento en algunos cantones no es solo la escasez, sino también de potabilidad del agua.
En Bagaces de Guanacaste, por ejemplo, no se otorgarán visados hasta librarse del arsénico que contamina las fuentes del territorio.
Acueductos tiene a su cargo proveer agua a la mitad de la población nacional. Sin embargo, no cuenta con un plan maestro para abastecer los sectores que le corresponden. En los últimos siete años, el AyA desechó planes de abastecimiento a futuro y la falta del líquido ya impactó a 200.000 personas.
Karen Porras, directora de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) explicó que, contrario al AyA, un gran porcentaje de alcaldías formuló planes maestros para definir alternativas de infraestructura, cinco años atrás.
Empero, recalcó, la mayoría carece hoy de dinero suficiente para iniciar las obras que se planearon.
El detonante de escasez del agua varía según municipio. De 81 alcaldías, el 35% (29) cuenta con un sistema de acueducto propio y por ello no depende del servicio del AyA.
En otros casos, son manejados por las Asociaciones Administradoras de Acueductos Rurales (Asadas), la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (Jasec) y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH).
¿Quién controla? Porras alegó que los problemas no son únicamente producto de una pobre planificación municipal, sino de la falta de apoyo de Acueductos.
“El AyA se supone que es la institución competente, la que obtiene más recursos del Gobierno y la que podría canalizarlos mejor. El tema es que no lo hace.
”Las municipalidades son las que conocen el cantón mientras que el AyA solo abastece. Por eso, quien debe planificarlo todo es el municipio mismo”, dijo Porras.
La jerarca insistió en que el principal caos actual es la sequía de las fuentes de agua, mientras que Guillermo Carazo, presidente de la Cámara de la Construcción, aseguró que abunda el líquido, pero su administración fragmentada es “un desastre”.
Contrario a Porras, Carazo planteó que el manejo de los sistemas hídricos debe dejar de ser responsabilidad de los municipios, para pasar a manos únicamente de dos o tres entidades técnicas especializadas, en todo el país.
“La crisis es recurrente. Si hay una tierra que no puede satisfacer su demanda de agua, no tiene valor económico. El Estado trabaja por atraer inversiones y cuando lo logra, dice a los desarrolladores que no hay agua en los terrenos que les ofreció ”, criticó Carazo.
En la Cámara no llevan registro de las pérdidas que ha generado la paralización de avales constructivos, ni consta la disminución de trámites en el Colegio de Ingenieros y de Arquitectos.
El cambio climático y América Latina
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/cambio-climatico-America-Latina_0_1418458155.html
No es casualidad que la red de legisladores Globe International haya elegido a México como la sede de la Segunda Cumbre Mundial de legisladores sobre cambio climático que tendrá lugar en el Congreso mexicano este próximo fin de semana (6-8 de junio).
Quinientos legisladores del mundo entero, principalmente de las economías emergentes, le dirán al mundo que sí se puede, que es posible generar un movimiento que ponga los intereses de los ciudadanos primero y apruebe legislación ambiental a favor de un modelo de desarrollo más sustentable.
Dejarán en claro que, ante la falta de un acuerdo global, Parlamentos, Gobiernos, sociedad civil y sector privado a nivel nacional pueden ir mostrando el camino.
Muchos de los preocupantes vaticinios sobre los efectos del cambio climático –desde el retroceso glacial hasta el aumento de los niveles del mar– los vive en carne propia América Latina: desde variaciones extremas en el clima de Mesoamérica y el Caribe hasta sequías prolongadas en el Cono Sur. Todo ello, con impactos devastadores en la agricultura, los ecosistemas y la vida de las comunidades.
La buena noticia es que, por lo menos, en América Latina no estamos quedándonos con los brazos cruzados, pese a que los acuerdos globales aún siguen sin llegar.
En Costa Rica, proyectos de reforestación, nuevas reglas del mercado y campañas públicas forman parte del encomiable esfuerzo del país de llegar a ser carbono-neutral para el 2021. En Brasil, las industrias de la silvicultura y el hierro en el estado de Minas Gerais están cambiando sus prácticas y siendo recompensadas ??con la primera emisión de bonos de carbono para un proyecto forestal, mientras que, en México, la Ley de Cambio Climático se convirtió en el 2012 en una de las más completas y ambiciosas a nivel global.
De hecho, donde quiera que se mire a América Latina y el Caribe hoy en día, sus líderes impulsan iniciativas para mitigar o adaptarse a los efectos del cambio climático. Y así, incluso en tiempos de incertidumbre global, queda en evidencia que la región aporta racionalidad, certezas y confiabilidad para convertirse en importante parte de la solución a una amenaza global.
Actualmente ostenta, por ejemplo, la matriz energética de más bajas emisiones de carbono del mundo en desarrollo (6% en el sector energético), el sistema de transporte rápido más extenso del mundo (asociado con reducción en niveles de contaminación ambiental) y el primer mecanismo de seguro ante riesgos catastróficos para mejorar la capacidad de recuperación frente a un desastre natural.
Muchas de las iniciativas verdes de la región han contado con el respaldo vigoroso de sus legisladores. De hecho, América Latina es la región del mundo que más ha hecho en el 2013 en materia de legislación para prevenir o mitigar los efectos de los cambios atmosféricos, según un informe de Globe International.
Se destacan la Ley de la Madre Tierra de Bolivia, que penaliza el maltrato de la naturaleza, la legislación para el buen vivir en Ecuador y la ley marco de cambio climático de Costa Rica, que, entre otras cosas, garantiza que la materia se enseñe en las escuelas de manera obligatoria.
Muchas de estas iniciativas han contado, además, con el apoyo técnico y financiero del Banco Mundial. Hemos apoyado el programa de Áreas Protegidas de la Amazonia, que cubre una superficie similar a la de Francia, y que ha logrado que Brasil registre un descenso continuado en su tasa de deforestación por más de cuatro años.
Ante el fenómeno del retroceso de glaciares andinos, el Banco Mundial ha establecido, junto con los Gobiernos de Bolivia, Ecuador y Perú, un proyecto regional de adaptación, administrado por la Comunidad Andina de Naciones,
Así se podrán mejorar las capacidades de las economías, ecosistemas y poblaciones locales de enfrentar sus inminentes impactos.
Y esto se torna algo de vida o muerte cuando el 97% del PIB regional se genera en países que son exportadores netos de materias primas: petróleo, minerales y productos agropecuarios. Estos recursos podrían reducirse significativamente en menos de una generación, de no variar las actuales tasas de extracción o de no adoptarse técnicas agropecuarias más sostenibles.
Los líderes latinoamericanos son conscientes de esta realidad y no están esperando a que sean otros los que den el primer paso para cambiarla. Confían en que otro futuro, más equilibrado y sustentable, es posible para todos los latinoamericanos y las generaciones futuras.
Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
Más de mil agroquímicos hacen fila para registro
Tomado de: http://www.nacion.com/economia/empresarial/mil-agroquimicos-hacen-fila-registro_0_1418658162.html
Cerca de 1.130 agroquímicos hacen fila, desde hace siete años, para que se les revalide su uso o se les inscriba, por primera vez, por el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), adscrito al MAG.
El acumulado se fue conformando a partir de un reglamento publicado en el 2007 y que cambió el sistema de registro de agroquímicos en el país, el cual tiene actualmente 3.000 productos activos.
De acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de Productos Genéricos, de ese total, 600, que ya estaban documentados antes de esa fecha, siguen a la espera de que se les analice una información técnica que tuvieron que entregar y, por lo tanto, no han sido renovados.
En el caso de otros 350, que también estaban registrados, se está en el proceso de demostración de que no tienen impurezas que dañen el ambiente, y 180 son nuevos agroquímicos para los que se busca luz verde y que sean distribuidos en el mercado nacional.
Se trata tanto de ingredientes activos, materia prima con que se hacen los productos y no sale al campo, como del formulado, el que se vende a los productores.
Con el reglamento del 2007, todos tienen la obligación de ser aprobados no solo por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), sino por los ministerios de Salud y de Ambiente y Energía (Minae).
Sigurd Vargas, director ejecutivo de la Cámara de Productores Genéricos, aseguró que el sistema está atrofiado.
Por esta razón, tanto ellos como representantes de la Cámara de Agricultura y de la Cámara de Insumos Agropecuarios se reunirán hoy, a las 4 p. m., con el nuevo titular del MAG, Felipe Arauz, para plantearle la situación y buscar una pronta salida, en conjunto.
Detalle. Esaú Miranda, funcionario de la Unidad de Registro de Agroquímicos y Equipos del SFE, dijo que en siete años han registrado cinco ingredientes activos (materias primas) y cinco productos formulados. Empero, reconoció que el principal problema para el retraso es que las empresas no entregan toda la documentación requerida, la que está reglamentada.
Por ejemplo, según Miranda, de los 180 nuevos expedientes, el Servicio Fitosanitario ya analizó 131, pero no los han registrado porque en la mayoría falta información relativa a estudios de riesgo o que demuestren que el producto no tiene impurezas relevantes que afecten el ambiente. El resto de los casos hace fila para su análisis.
“Los empresarios conocen el reglamento y saben que tienen que entregar esos datos, pero en muchos casos son las casas matrices las que no quieren brindar la información”, dijo.
No obstante, Vargas le atribuye el retraso al hecho de que estén involucrados tres ministerios, lo que hace más burocrático el proceso, sobre todo por falta de infraestructura y recurso humano.
Con él coincide Rándall Álvarez, presidente de la Cámara de Insumos Agropecuarios, para quien la larga lista de requisitos y el hecho de que intervengan tres ministerios hace que todo se alargue.
Vargas también señala como causa la custodia de la información. Todo registro dentro del paquete de información química tiene datos confidenciales que hay que custodiar.
Según Vargas, eso se ha confundido con lo que se denomina datos “protegibles”, que son los de prueba toxicológica y agronómica.
“Debe haber medidas administrativas que garanticen al registrante la protección de la información, de acuerdo con el régimen jurídico de cada tipo”, señaló.
Mientras persiste este panorama, los productores agrícolas reclaman falta de competitividad por no acceder a agroquímicos con nuevas tecnologías.
“Eso nos hace menos competitivos, más caros en la producción y no podemos tener los últimos productos” ofrecidos, dijo el presidente de la Cámara de Agricultura, Juan Rafael Lizano.
Ineficacia de AyA tiene al Valle Central a secas
Tomado de: http://www.nacion.com/data/Ineficacia-AyA-Valle-Central-secas_0_1419858052.html
La inoperancia del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) tiene a secas a pobladores del Valle Central.
En los últimos siete años esa entidad impulsó iniciativas y contrataciones, calificadas de urgentes por sus propios jerarcas, para atender el faltante futuro de agua y el adecuado uso de ese recurso. Sin embargo, después de años de discusión, las desechó.
Ahora, cuando la escasez del líquido ha impactado a casi 200.000 personas en la Gran Área Metropolitana (GAM), AyA corre tras soluciones rápidas para intentar contener el problema.
El deterioro del suministro no es nuevo para el Instituto. Desde 2006, el entonces presidente ejecutivo, Ricardo Sancho, planteó apurar la contratación de una consultoría externa para renovar el Plan Maestro de Manejo del Agua, pues el actual es de 1990.
Olman Chacón, entonces subgerente, alertó de que en ese momento, al igual que hoy, se carecía de un balance hídrico nacional y la entidad rectora requería tomar decisiones planificadas para los próximos 20 años.
“Estamos sacando agua, no sabemos en qué cantidades, si el acuífero está agotado”, señaló.
Chacón añadió que el nuevo estudio era vital para prepararse y saber “dónde habrá déficit de agua en 5 años”, dice el acta de la Junta Directiva del 28 de junio de 2006.
Los altos mandos pretendían que el análisis los orientara sobre el uso del recurso hasta el 2050 y para invertir en la infraestructura requerida al 2030.
Además, buscaban opciones para reducir el porcentaje de agua no cobrada por desperdicio, fugas o tomas ilegales. Para esa época el dato era de 50%. Hoy es del 47%.
Sancho defendió la necesidad de contar con el plan: “Esto es algo que nunca se debió abandonar. Hoy no tenemos esa planificación de largo plazo”, se lee en el acta de la Junta Directiva de hace 8 años.
40 meses perdidos. Pese a la importancia de hallar fuentes que garantizaran el abastecimiento futuro, fue hasta abril del 2008 cuando finalmente se publicó en La Gaceta la licitación para determinarlas.
En el concurso participaron ocho empresas y se abrió una vía dolorosa para el plan. El proceso se entrabó 40 meses en trámites, discusiones entre directivos y apelaciones de las empresas ante la Contraloría General de la República.
Finalmente, en la sesión del 12 de abril del 2011, la Junta Directiva, entonces presidida por Óscar Núñez, declaró desierta la licitación, al aducir razones de interés público que también avaló la Contraloría.
Núñez justificó que había pasado mucho tiempo y ya contaban con una opción para atender la demanda de agua en el corto plazo: el Proyecto Orosi II.
De esta forma, el Instituto abandonó la posibilidad de explorar cinco fuentes nuevas para cumplir su obligación de garantizar, en el largo plazo, no solo el abastecimiento de sus clientes del acueducto metropolitano, sino también de otros usuarios de la GAM.
Aunque el Plan Maestro no vio la luz, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) confirmó que el AyA recibió tarifas para financiar parte de este.
Vieja solución. Con la licitación del Plan Maestro sepultada, una vieja sugerencia tomó protagonismo: el proyecto Orosi II, recomendado en el estudio de 1990.
El plan permitiría duplicar la capacidad de producción de agua de Orosi I en 2.500 litros por segundo.
Este proyecto es la esperanza del AyA para resolver el alto déficit de agua que, desde 2011, ya se proyectaba para el próximo año.
Sin embargo, el nuevo acueducto no estará listo pronto. Para echarlo a andar se firmó, en noviembre de 2012, un convenio con el Instituto Costarricense de Electricidad, administrador del embalse de donde se tomará el agua. Su ejecución arrancó en febrero de 2013. El AyA tendría la factibilidad del plan el próximo año, pero la construcción se completaría en 2020.
Eduardo Lezama, subgerente del Instituto, explicó que paralelamente exploran tres nuevos pozos. Empero, estos aún no se licitan. Un pozo más se habilitó este verano para abastecer de 200 litros por segundo al sector oeste de la capital.
Ricardo Sancho calificó de “aberrante” la decisión del AyA de renunciar al Plan Maestro, considerando la importancia que tiene la planificación del recurso hídrico.
Según dijo, él se abstuvo de votar la adjudicación de ese plan basado en criterios técnicos.
Orosi II, añadió, es una alternativa impulsada desde su gestión, “pero apenas es un paliativo”.
Para Helga Madrigal, coordinadora del Laboratorio de Hidrología Ambiental de la Universidad Nacional, la ventaja, a corto plazo, de Orosi II es la mayor disponibilidad de agua para cierto sector de la población.
Su desventaja sería dejar por fuera acueductos bajo la supervisión del AyA, como los de Heredia, Alajuela y San Ramón, cuyos caudales han mermado últimamente.
Ante la falta de un plan maestro, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia busca, junto con AyA, nuevas fuentes en el Caribe .
“El AyA es una bomba de tiempo al igual que el manejo del recurso hídrico. El modelo de gestión y administración es un desastre”, senteció Óscar Núñez.
Mientras, miles de habitantes del Valle Central deben resignarse a los recortes de agua hasta que AyA haga las obras y halle nuevas fuentes de abastecimiento.
Cambio climático: detrás de una amenaza, una oportunidad
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Cambio-climatico-detras-amenaza-oportunidad_0_1418858114.html
Costa Rica es un país que, a través de los años, ha venido ejecutando acciones que hoy son la base para que nuestra vulnerabilidad y resiliencia al cambio climático sea mucho menor que la de nuestros vecinos más inmediatos. Eso, claro está, no puede ser la base para nuestro confort, ni mucho menos.
Sin embargo, a pesar de constituirse en el mayor reto al que se ha enfrentado la humanidad, no debemos ver el cambio climático solamente como la causa de nuestras peores pesadillas, y sí debemos percibirlo como la perfecta oportunidad para dejar de hacer lo mismo y atrevernos a realizar cosas diferentes.
Los impactos negativos se perciben en las posibilidades que tendremos de cubrir en unos años nuestras necesidades de energía, en un deterioro de los índices de salud pública, en la seguridad ciudadana y la pérdida reiterada de infraestructura. Aunque no todo puede ser achacado al cambio climático y hay mucho de mala gestión y postergación de decisiones políticas, es innegable que, en el futuro, condiciones de clima adversas harán a nuestro país más vulnerable y menos resiliente en estas áreas.
El cambio climático en cifras. Comparto algunas cifras significativas que nos hacen meditar y replantearnos si nuestro modelo de desarrollo es sostenible:
Desde el verano del año 2007, la escalada de incrementos en el costo energético no se ha detenido, afectando los presupuestos familiares, pero con un impacto aún mayor en nuestra competitividad. Hemos pasado de una generación a partir de fuentes renovables, en el 2005, del 98% a un 91%, y la participación de la generación con combustibles fósiles se ha disparado y hoy representa un 9%, con un costo para los costarricenses de, aproximadamente, $160 millones. En el escenario futuro, este y otros impactos podrían acentuarse, porque se prevé que la temperatura aumente entre 1,6 °C y 4 °C, mientras que las lluvias podrían disminuir hasta un 22% en el 2100, de acuerdo con los escenarios del último informe del IPCC.
En lo que a salud pública se refiere, a falta de datos más actuales, me remito a la Segunda Comunicación Nacional ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático reportada por el país, donde se indica que, para julio del 2007, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) estimó el costo de la atención de la epidemia de dengue en ¢2.400 millones y terminó invirtiendo ¢3.527 millones, y que, para agosto del 2008, la CCSS había invertido cerca de ¢1.000 millones entre incapacidades y atención de enfermos.
Y, para el futuro, el panorama no es alentador. Todos los escenarios climáticos coinciden con un aumento de la temperatura a nivel nacional, que puede ser de entre 2 °C y 6 °C. Si la temperatura afecta el metabolismo del mosquito y del virus, podrían presentarse amplitudes de la distribución espacial del vector y mayor agresividad, con lo cual el riesgo aumentará en todo el país, principalmente en las zonas que ya son de alto riesgo. Sería importante tener, pronto, acceso a cifras más actualizadas, que sirvan para la toma de decisiones en este sector.
Hace algunos años, tuve la oportunidad de estar en la presentación de los resultados de un estudio llamado “Impactos relacionados con el clima en la seguridad nacional de México y Centroamérica”, realizado por un grupo de expertos del Reino Unido, tras varios años investigando el tema del cambio climático relacionado con la seguridad nacional de la región Mesoamericana.
“El cambio climático tendrá consecuencias ‘dramáticas’ en los planos político y social para Centroamérica y México, ya que estos países todavía no han podido resolver sus problemas internos de drogas, pandillas, violencia, escasez de alimentos, falta de servicios de salud y desnutrición de niños. Si no se adaptan al cambio climático, su seguridad estará amenazada”.
Esta fue la conclusión a la que llegó dicha investigación y en ella se mostraron los efectos del cambio climático a corto plazo, es decir, cinco años, y a medio plazo, o sea, 20 años, así como las implicaciones sociales del fenómeno, como la satisfacción de las necesidades básicas, las tensiones sociales y la gobernanza, entre otros. Y, aunque nuestro país sale mejor evaluado que el resto de los vecinos, la presión de migrantes será muy grande y, con ella, habrá muchos problemas sociales que repercutirán en otras En cuanto a la infraestructura, los datos son dramáticos. Del 2005 al 2011, según un estudio conducido por el ingeniero Roberto Flores, las pérdidas asociadas a los fenómenos hidrometeorológicos extremos pasaron de representar un 0,72 del producto interno bruto (PIB) a 1,86 –aproximadamente, $745 millones, recursos que no sobran–.
Oportunidad. A pesar del potencial impacto negativo que se cierne sobre nuestro modelo de vida, los costarricenses tenemos que ver la oportunidad detrás de la amenaza:
Oportunidad de fortalecer un diálogo que nos permita decidir entre todos qué clase de país queremos: uno donde nuestras necesidades energéticas crecientes sean solventadas con petróleo, o uno en el que echamos mano de nuestras muchas oportunidades en geotermia, biomasa y viento.
Oportunidad para cambiar el actual modelo de transporte, en el que se privilegian las opciones individuales de transporte en detrimento de las opciones colectivas.
Oportunidad para comprender que lo que por muchos años hemos llamado “basura” son residuos con valor económico y contribuyente al desarrollo.
Oportunidad para ser un referente a nivel mundial y demostrar que el desarrollo de una nación se puede desvincular del crecimiento desmedido en las emisiones de gases de efecto invernadero, y convertirnos en un país más competitivo y justo.
Oportunidad para construir barrios y ciudades más integradas y humanas, donde el concepto de sostenibilidad sea su hilo conductor.
En fin, oportunidad para ser mejores individuos, mejores colectividades, y aspirar a un país carbono-neutral, con un patrón de desarrollo bajo en emisiones y adaptado al cambio climático.
William Alpízar Z. es el jerarca de la Dirección de Cambio Climático, del Ministerio de Ambiente y Energía.
Costa Rica regresa a la investigación clínica
Tomado de: http://www.nacion.com/opinion/foros/Costa-Rica-regresa-investigacion-clinica_0_1423257672.html
El 27 de enero del 2010, la Sala Constitucional acogió un recurso de amparo interpuesto por don José Miguel Corrales y decretó que la investigación clínica en seres humanos debía ser regulada por ley, no por decreto. La actividad quedó en esencia suspendida. Esta principal actividad de la sociedad moderna se sustentaba en la Ley General de Salud, en el decreto respectivo que la regulaba, y en la estricta normativa internacional.
En casi todos los países desarrollados, la investigación de la salud en humanos se sustenta no en leyes específicas sino en la jurisprudencia, en normativas y convenios internacionales, y en decretos y regulaciones emanados al amparo de leyes generales de salud de cada país.
Gracias a los pacientes y a la extraordinaria calidad de sus profesionales, Costa Rica se había posicionado como una pequeña potencia en la investigación clínica. Aquí se desarrollaba el más alto conocimiento clínico farmacológico, simultáneamente con las naciones más desarrolladas como Estados Unidos, Canadá, Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, los países escandinavos, España, Israel, Japón, Australia y otros. Costa Rica era parte de la élite internacional en este campo del conocimiento humano de la salud.
Quienes no conocen de cerca esta rama del quehacer científico no saben que, probablemente, no existe actividad humana más regulada, supervisada, exigente y cuidadosa que la investigación clínica. Los pacientes se beneficiaban, los médicos adquirían conocimientos actualizados y el país generaba empleo e impuestos. Todo eso acabó con la suspensión de la actividad.
Fallo constitucional. Don José Miguel Corrales, cuando redactó el recurso, se basó en principios jurídico- filosóficos y en algunas anomalías administrativas de las que había tenido conocimiento. En una ocasión, admitió desconocer que mucha gente honorable y de alto perfil científico y académico estaba involucrada en la actividad. Su recurso fue acogido: el voto 01668-10 frenó drásticamente el impulso que llevaba el país en esta actividad.
Léase bien que, para la emisión de este voto, no existió ninguna queja sustantiva de alguna anomalía que haya incidido negativamente en la salud de uno solo de los miles de participantes de múltiples investigaciones clínicas que se desarrollaban en el país. El criterio de esta Sala fue, en esencia, jurídico-teórico.
Después de un arduo y cuidadoso trabajo que comprometió a los principales actores, la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa dictaminó con carácter afirmativo unánime el proyecto de ley No. 17.777 (Ley Reguladora de Investigación Biomédica). El proyecto siempre contó con el apoyo mayoritario y suficiente para transformarlo en Ley de la República y restablecer la actividad que una vez trajo tantos beneficios. Sin embargo, una minoría legislativa logró impedir por largos meses que el proyecto llegara al plenario donde contaba con los votos necesarios para convertirse en ley.
No fue sino hasta noviembre del 2013 cuando el proyecto se aprobó, en primer debate El mismo grupo legislativo elevó a la Sala Constitucional el proyecto para su debido estudio. Finalmente, la Sala dictaminó que el proyecto no tuvo vicios de trámite legislativo ni de inconstitucionalidad. La ley fue firmada en la Casa Presidencial, el 22 de abril del 2014, y se publicó en La Gaceta, pocos días después.
Rigor y entusiasmo. Los investigadores clínicos de Costa Rica y toda la comunidad científica que trabaja en esta actividad estamos muy complacidos con esta nueva ley que reinserta el país en la modernidad médica y favorece a los pacientes participantes con los medicamentos de punta. Se nos permite trabajar en una actividad en extremo cuidadosa y vigilada, generar trabajo, buenos salarios y pago de impuestos.
En estos cuatro años el país perdió mucho: beneficio para los pacientes, trabajos de alta complejidad y especialización, impuestos y sobre todo generación de conocimientos clínicos universales. Lo perdido es irrecuperable. Pero estamos de vuelta, decididos a reiniciar el trabajo bajo la normativa presente y teniendo siempre en mente el beneficio del paciente, como lo teníamos antes.
Uno siempre aprende de las dificultades de la vida. Reiniciaremos el trabajo con más rigor y entusiasmo para reponer el tiempo perdido. Trabajaremos con celo y dedicación para impulsar la excelencia en todos los espacios, en todas las etapas de la generación del conocimiento que nos corresponde. A quienes apoyaron la ley, les damos las gracias, y a quienes se opusieron a ella, los invitamos a nuestros centros de trabajo para que sean partícipes de la investigación clínica que ejecutamos para beneficio de nuestros pacientes.
Luis Carlos Ramírez Zamora, presidente de la Asociación Costarricense de Investigación en Salud Humana.
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